Uso de Sustancias Recreativas

Casi todas las personas utilizan algún tipo de droga. Algunas optan por drogas legales, como la cafeína (café), la teína (té), el alcohol o el tabaco. Otras deciden consumir también sustancias que simplemente no son de curso legal (las mal llamadas “drogas”). Se consideran ilícitas a todas aquellas sustancias que no pueden ser producidas, cultivadas, transportadas, vendidas y/o importadas en Argentina.

En nuestro país, el consumo de marihuana se encuentra despenalizado para uso personal en pequeñas cantidades y para consumo en locales privados, por decisión del Tribunal Supremo (2009) y aprobado para su uso medicinal a nivel nacional (2017). Pero sustancias como la cocaína, éxtasis, MDMA, crack, LSD, DMT, pasta base y demás no lo están.

Si consumís alcohol u otras sustancias ilegales, lleva un consumo responsable y lo más medido posible. Un consumo desmedido de varias de ellas puede aumentar las posibilidades de padecer problemas de salud y perjudicar al sistema inmunológico. No solo por sus efectos directos en el organismo, sino por la posibilidad de que dificulten mantener una buena alimentación, un buen descanso o produzcan estrés.

Si hacés uso de alguna sustancia por vía inyectable y compartís el equipo (tapita, filtro, aguja y jeringa), o si compartís el canuto o las pipas de pasta base o crack, tené en cuenta que esto implica una posibilidad de transmisión no solo del VIH (especialmente si no estuvieras indetectable) sino también de las hepatitis y otras Infecciones de Transmisión Sexual.

El uso de alcohol y/u otras sustancias antes o durante las relaciones sexuales puede provocar una desinhibición del comportamiento que podría alterar la percepción del riesgo y afectar a la toma de decisiones. Por este motivo, si lo hacés o estás pensando en hacerlo necesitás desarrollar estrategias de reducción de daños que te permitan nunca dejar de cuidarte: estrategias que van desde utilizar preservativo para prevenir alguna otra ITS a intervenciones de reducción de daños (utilización de canutos o jeringas estirilizadas, hidratación constante, etc) o recordatorios para seguir correctamente tu tratamiento antirretroviral mientras consumas.

INTERACCIONES CON EL TRATAMIENTO ANTIRRETROVIRAL

Como cualquier otra que ingresa al organismo, las sustancias psicoactivas no son inocuas, por lo cual si vas a experimentar con ellas lo mejor es siempre contar con información y personas a las que puedas acudir en caso de que algún evento adverso suceda.

Del mismo modo, el tratamiento antirretroviral no es un impedimento para la experimentación con sustancias psicoactivas. Lo mismo si no querés o no podés dejar de consumir. Lo mejor es poder conversar con un profesional médico (más si es tu médicx tratante) para que tenga en cuenta las posibles interacciones con los antirretrovirales y puedas hacer un tratamiento acorde a tus necesidades.

Es difícil conocer de forma precisa las interacciones entre las drogas de uso recreativo y los antirretrovirales. Dado que se trata de sustancias ilegales, existen impedimentos legales para la realización de estudios clínicos. Otro aspecto preocupante es que, debido a la poca pureza de la mayoría de las drogas, éstas pueden estar cortadas con sustancias que también interaccionen con los fármacos, lo que dificulta todavía más el manejo de la terapia antirretroviral.

Las interacciones entre los medicamentos antirretrovirales y las drogas pueden aumentar o disminuir sus niveles en sangre:

  • De disminuir en su cantidad por efecto de las drogas, los antirretrovirales podrían dejar de funcionar de forma correcta, al no haber cantidad suficiente de ellos en sangre.
  • De aumentar su cantidad podrían elevar la posibilidad de desarrollar efectos secundarios. Y a la inversa, por efecto de los medicamentos para el VIH, las drogas podrían aumentar sus niveles en sangre y provocar mayor toxicidad (sobredosis).

El organismo procesa la mayoría de los antirretrovirales a través del hígado. Por ello, el nivel de las drogas metabolizadas por el hígado puede variar de manera importante.

SUSTANCIAINTERACCIONES
ALCOHOLNo existen indicios de que un consumo moderado de alcohol pueda ser perjudicial para la salud de las personas con VIH.

Sin embargo, en aquéllas que tienen además hepatitis y/o niveles elevados de grasa en la sangre, incluso un consumo mínimo podría ser nocivo. El alcohol puede interactuar con algunos medicamentos de prescripción habitual, por lo que conviene consultar con un médico o farmacéutico sobre el riesgo de desarrollar interacciones. Con todo, no existen interacciones significativas entre cualquiera de los medicamentos antirretrovirales actualmente disponibles y el alcohol.

El consumo excesivo de alcohol puede potenciar los riesgos de pancreatitis y alteraciones hepáticas. Este riesgo aumenta si además tenés hepatitis C.
CANNABIS (THC: marihuana, hachís y aceite de hachís)No se han encontrado interacciones significativas entre el cannabis y los antirretrovirales.
No obstante, los inhibidores de la proteasa podrían aumentar los niveles de tetrahidrocannabinol (THC), el componente activo de la marihuana, el hachís y el aceite de hachís. En teoría, se cree que las interacciones pueden ser mayores si la marihuana se ingiere en lugar de fumarse.
COCAÍNALa vía por la que el organismo procesa la cocaína es diferente a la de los antirretrovirales. Por esta razón, es poco probable que se produzcan interacciones significativas entre ellos.
CRISTAL (Metanfe-
taminas)
Esta droga se metaboliza por la misma vía que los inhibidores de la proteasa, por lo que existe una alta probabilidad de que se produzcan interacciones significativas. Ritonavir, incluso cuando se utiliza a dosis bajas como potenciador de otros inhibidores de la proteasa, puede incrementar los niveles en sangre de metanfetamina y, por consiguiente, su toxicidad.
ÉXTASISEl organismo metaboliza esta droga principalmente por el hígado. Dado que los inhibidores de la proteasa utilizan la misma vía de metabolización, existe un riesgo de que pudieran incrementarse los niveles de éxtasis en sangre cuando se toman de forma conjunta. El éxtasis puede producir deshidratación, por lo que podría aumentar el riesgo de desarrollar piedras en el riñón en las personas que toman al mismo tiempo el inhibidor de la proteasa indinavir.
GHBGeneralmente, se elimina del cuerpo a través de los pulmones (mediante la respiración). Sin embargo, los inhibidores de la proteasa podrían aumentar los niveles de GHB.
KETAMINAEsta droga se metaboliza principalmente por el hígado. Si bien no se han comunicado informes de interacciones entre los antirretrovirales y la ketamina, existe la posibilidad teórica de que los inhibidores de la proteasa pudieran aumentar los niveles de la ketamina y, por consiguiente, sus efectos secundarios (mayor sedación y elevación del ritmo cardíaco y de la presión arterial). La toma conjunta con ritonavir puede incrementar el riesgo de desarrollar hepatitis medicamentosa.
LSDSe desconoce con exactitud cómo el organismo procesa
esta droga. Existe la posibilidad de que pudiera interactuar con los antirretrovirales, sin embargo, se desconoce si esta interacción podría tener alguna consecuencia clínica.
POPPERSNo se conocen interacciones entre el poppers y los antirretrovirales. Sin embargo, inhalarlo después de
haber tomado medicamentos para tratar la disfunción eréctil
(Viagra®, Cialis® y Levitra®) puede provocar un descenso potencialmente peligroso, e incluso mortal, de la presión arterial.
Además, este riesgo puede incrementarse si se toma un régimen antirretroviral que incluya un inhibidor de la proteasa. Esta clase de fármacos antirretrovirales aumenta la concentración en sangre de los medicamentos para tratar la disfunción eréctil. Por este motivo, a las personas que toman inhibidores de la proteasa se les recomienda reducir la dosis de los medicamentos para tratar la disfunción erectil y evitar tomar poppers al mismo tiempo.

Muchas drogas recreativas interactúan con los antirretrovirales. La información sobre el efecto recíproco de los fármacos antirretrovirales sobre las drogas es incompleta y, en ocasiones, desconocida. Con el fin de evitar que tu medicación sea menos eficaz o un mayor riesgo de desarrollar efectos secundarios tanto de ésta como de las drogas recreativas, es aconsejable que mantengas informado a tu médico si consumís drogas, ya sea ocasional o habitualmente. Una relación médico-paciente en la cual se puedan tratar estas cuestiones es sumamente importante, por lo cual si consumís este tipo de sustancias buscá un profesional que te pueda ayudar con ello. Alguien que te acompañe y no te castigue.

Si tenés dudas, escribinos a nuestro Frente de Usuarios o consultá con alguna ONG que se especialice en el tema.