Lactancia Positiva

EMBARAZO POSITIVO

Junto con la gestación y el parto, la lactancia es una de las 3 instancias en las que puede tener lugar la transmisión vertical o (perinatal).

En condiciones generales, la lactancia materna es el mejor modo de alimentar a lxs niñxs menores de un año. La lactancia natural, especialmente la temprana y exclusiva, es uno de los factores más decisivos para mejorar la supervivencia de un niño. Conlleva muchos beneficios, además de reducir el riesgo de mortalidad en la niñez.

Las guías sobre lactancia materna varían de territorio en territorio: mientras que en algunos países la lactancia de mujeres positivas se promueve, en otros se desalienta. ¿Pero por qué?

En países de bajos recursos habría un riesgo mayor de mortalidad infantil por infecciones y enfermedades (parásitos o diarrea, por ejemplo) que ingresan al organismo por via oral, a través de sustancias externas como agua no limpia. Motivo por el cual la lactancia materna es vista como la alternativa más segura.

En cambio, en países de mayores recursos, los riesgos y los beneficios son otros: teniendo acceso a agua limpia o fórmulas para bebé, la intención es erradicar totalmente la posibilidad de transmisión via la lactancia (la cual suele ser mayor que durante el embarazo).

Sin embargo, lo que funciona para la salud pública no siempre funciona para las personas. El problema ha sido encontrar un equilibrio entre la exposición al VIH del lactante y el riesgo mayor de fallecimiento por otras causas distintas del VIH. Por ello, actualmente es un gran desafío determinar y promover la práctica de alimentación más idónea en personas lactantes con VIH.

En los últimos años se ha acumulado gran cantidad de datos científicos sobre el VIH y la alimentación del lactante que indican que una carga viral indetectable puede reducir significativamente la exposición al virus a través de la lactancia. No obstante, aún no tenemos forma de saber si este riesgo desaparece del todo, por lo que es necesario que la comunidad científica profundice la investigación.

También, tomar a rajatabla las campañas de promoción de la lactancia materia y los mensajes de que el pecho materno es lo mejor puede resultar en que sea difícil para las personas lactantes sentir otra cosa que lo terrible de no estar pudiendo darle a sus bebés lo mejor.

Las presiones pueden ser tanto externas como internas: pueden ser expectativas culturales, normas y creencias, deseos personales, sentimientos de pérdida o dolor y culpa, el deseo de querer conectarse con el bebé, las opiniones de amigos y familia, la presión del sistema de salud y organizaciones sociales, la construcción social de la maternidad e identidad, la preocupación por la salud del bebé… y el mismísimo y viejo estigma por el VIH.

Así y todo, muchas mujeres eligen sacrificar todo su bebé y, aun conociendo lo que es el riesgo, deciden no amamantar. Sin embargo, esto debe ser parte de una decisión informada. Debe quedar a discreción de la propia madre poner en la balanza los riesgos y beneficios, pero eso necesita una explicación digna y respetuosa de lo que implica y de los riesgos, si los hubiera.

Las personas con VIH que consideran amamantar deben obtener información científica acerca de cómo ocurre la transmisión y cuál es el rol del sistema inmunológico y la medicación, no juicios morales. Todas tienen la capacidad de entender esta información si nos aseguramos de que se presente de una forma clara y contemplativa de sus necesidades. Ahora, ¿con cuanta frecuencia tenemos oportunidad de hablar con nuestros profesionales de la salud? En general, a todos simplemente nos suelen decir que no hagamos tal cosa. No nos dicen cómo o por qué habría un riesgo, solo que existe y está ahí. Pero esto significa que debemos recibir más información, no menos.

Históricamente, lxs lactantxs positivxs han sufrido en silencio por sentir que no estaban pudiendo darle lo mejor a sus hijos al no haber podido dar el pecho, ya sea porque se les negó esa posibilidad como porque la lactancia pareciera erigirse como la única via de nutrición infantil. Pero también fueron madres que experimentaron en carne propia que hay otras formas de conectarse con sus bebés por fuera del amamantar. Lo mejor es lo que cada una pueda dar en cada situación y hoy podemos decir que lo mejor cambió.

Pedimos por el Indetectable=Intransmisible también para la lactancia materna, para que todas lxs madres, padres y xadres positivxs por venir puedan elegir cómo quieren alimentar a sus hijxs.

QUIENES SOMOS | QUÉ HACEMOS | VIH | TRATAMIENTO
VIVIR CON VIH ENCUENTROS NACIONALES | FORO | CONTACTO
VOLVER AL INICIO