Cuándo Comenzar el Tratamiento

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Vacunas y VIH | Cura del VIH

Aunque el curso de la infección por el VIH es común, este puede progresar a un ritmo diferente en cada persona y, lo más probable, es que todas necesiten recibir tratamiento en algún momento de sus vidas, incluso los pacientes cuya infección progresa con mucha lentitud.

Cuándo iniciar el tratamiento es un tema que tienen que discutir juntos vos y tu médico de acuerdo a tu caso particular. Ente los dos tienen que formar una pareja terapéutica que pueda velar lo que sea mejor para vos. Como sos vos la persona que tiene que tomar las pastillas, sos quien tiene la última palabra sobre el tratamiento. Por más que el personal médico busque decirte qué hacer, es tu derecho elegir cómo y cuándo empezar, así como qué fármacos emplear. #MiCuerpoMisDecisiones

¿En qué momento se debe iniciar el tratamiento?

El inicio del tratamiento debe valorarse siempre de forma individual, viendo el caso a caso. Si no es urgente empezar el tratamiento (porque tu sistema inmunitario no se encuentra en un estado delicado) y no te sentís preparade para tomarlo cada día siguiendo las pautas médicas, es posible retrasar su inicio hasta que sí lo estés.

Actualmente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda comenzar el tratamiento inmediatamente después del diagnóstico. Esto es así porque la investigación ha mostrado que empezar el tratamiento en ese momento ayuda a evitar la progresión de la enfermedad y limitar el efecto nocivo del virus sobre otras posibles enfermedades que pudieses tener en el momento del diagnóstico. Sin embargo, la mayor razón detrás de esta decisión radica en que estando bajo tratamiento y alcanzando la indetectabilidad, no podrás transmitir el virus y en un mundo en el cual una cura para el VIH aún no existe, se hará todo lo posible para que nuevas transmisiones no ocurran. Por este motivo, tu médico te invitará a comenzar el tratamiento lo antes posible, independientemente de cuál sea tu situación particular.

Sin embargo, mientras que los beneficios clínicos de un comienzo inmediato son claros, es vital que tengas un asesoramiento post-diagnóstico preciso, basado en derechos humanos y que responda al contexto social y psicológico de la personas que vivimos con VIH. Este defe enfocarse en:

  • Tratamientos
  • Adherencia
  • Probabilidades de transmisión
  • Estrategias de prevención
  • Atención en salud integral
  • Apoyo entre pares
14 Tengo que empezar ya el tratamiento

El inicio de la terapia antirretroviral no es una urgencia, pero sí una decisión importante. Siempre es bueno dedicar unos días a reflexionar sobre el tema, escucharse y hacer lo que necesites hacer. El uso inadecuado de los medicamentos o una adherencia sobre la cual no estés convencido puede tener consecuencias negativas para tu salud y para tu tratamiento a largo plazo.

Sin embargo, hay situaciones que pueden llegar a condicionar los términos de estas decisiones: tu estado de salud, por ejemplo. Si tu recuento de CD4 caiga por debajo de 200 es probable que tus profesionales de salud traten de persuadirte de que no hay mucha opción más que enfrentarse al tratamiento. Incluso a este nivel, no es probable que sea una necesidad urgente para vos iniciar el tratamiento inmediatamente si no te encontrás preparado, pero es una obligación que sí te ocupes de vos mismo y de tu salud. Que hagas lo que necesites hacer y te mantengas saludable.

Cuando el médico te indique la necesidad de comenzar con la medicación, tenés que estar convencide de que vale la pena el esfuerzo y de que te va a traer un beneficio concreto para tu calidad de vida.

Antes de iniciar el tratamiento es importante que te plantees algunas preguntas básicas:

  • ¿Para qué quiero estar en tratamiento?
  • ¿Estoy seguro de querer hacerlo?
  • ¿Creo que lo necesito a pesar de que no me encuentro mal y mi estado actual es bueno?
  • ¿Los beneficios que espero obtener compensan el esfuerzo que puede suponer seguir un tratamiento incómodo y largo?
  • ¿Estoy en el momento adecuado para iniciar el tratamiento?
  • ¿Qué información necesito?

Evaluá si existen otros problemas con tu vida personal que puedan dificultar la adaptación correcta a la medicación y preguntarte:

  • ¿Cómo va a determinar el tratamiento mi actividad diaria?
  • ¿Tomo otra medicación o consumo sustancias que pudieran llegar a tener interacciones con el tratamiento antirretroviral?
  • ¿Se dan las condiciones necesarias en mi día a día para llevar un correcto seguimiento de la medicación?
  • ¿Cómo podré incluir los horarios de la medicación en mi rutina cotidiana?
  • ¿Voy a sentir efectos adversos?
  • ¿Voy a poder pausar el tratamiento si lo necesito?

Tratá de buscar respuestas con tu médicx, amigos, familia, redes de personas con VIH (¡RAJAP o la que más te guste!), etc. Una vez que tengas tus dudas más en claro, podrás decidir si iniciás o no el tratamiento y tendrás la motivación para comprometerte con tu decisión.

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