#10O Día Mundial de la Salud Mental

El ser humano es un entramado complejo de atravesamientos que van desde lo más intrínseco de su biología, pasando por lo más profundo de su mundo interior, hasta lo más amplio de su cultura y su relación con los otros y las instituciones que lo sostienen.

Sin embargo, todo lo que refiere a su bienestar integral ha sido históricamente relegado a un lugar periférico, priorizando siempre el mero cuerpo, la carne, lo tangible. La atención por sobre aspectos como las emociones, la personalidad, el comportamiento, los pensamientos y el desarrollo personal han sido privilegios a los que muy pocos han podido acceder, ya sea por contar con los recursos para costearlo o porque se erige como la última salida: ahí cuando toda explicación aparente “lógica” para interpretar el cuerpo ha sido descartada y se busca ponerle un nombre a nuestro padecimiento. “Debe ser por el estrés”, suele decir el médico confundido. No es raro que mucha gente descrea de la medicina o busque respuestas alternativas por culpa de la falta de abordajes interdisciplinarios que se salgan de lo físico y apunten más allá.

A nivel global, la salud mental de lxs jóvenes y adolescentes que vivimos con VIH comporta un desafío crítico y tradicionalmente negligido. La alta prevalencia de problemas mentales entre nosotrxs no es completamente comprendida ni dimensionada. Tampoco es abordada en la misma medida que la prevención y el tratamiento antirretroviral (a pesar de que incide ampliamente en ambos). Ni hablar en países con recursos limitados, con sistemas de atención rígidos, alienantes y paternalistas.

La medicina se ha encargado siempre de tratar de mantenernos con vida, ¿pero a qué precio? ¿Y nuestras mentes, nuestros espíritus, nuestras almas? ¿Qué queda para ellas? Ya conseguimos vivir, ahora queremos vivir bien. Porque, ¿qué es la vida sin calidad de vida?

El 10 de Octubre se celebra alrededor del mundo el Día de la Salud Mental. Desde la Red Argentina de Jóvenes y Adolescentes Positivos nos encomendamos velar por nuestro derecho a acceder a una atención integral en salud. Esto no solamente significa una “buena adherencia”, estar indetectables o visitar con frecuencia al infectólogx. Nuestra salud es mucho más que eso: es poder sentirnos bien y ser felices, poder ser quienes queramos ser, poder vivir una vida plena, es poder ser escuchados sin prejuicio, es poder sentirnos cómodos con quienes somos, tener posibilidades iguales para lograr lo que queramos, poder pertenecer, es ser aceptados, tener relaciones sexuales, enamorarnos y desenamorarnos. Es que nuestros problemas tengan un valor y que haya alguien que nos pueda acompañar, esa es una demanda por la que nunca debemos dejar de reclamar. Porque, a final de cuentas, además de seropositivxs también somos jóvenes y adolescentes que lo queremos es ser la mejor versión de nosotrxs mismxs.

La evidencia científica confirma la relación entre una pobre salud mental y malos pronósticos clínicos en adolescentes. ¿Qué estamos esperando?

Tu angustia es real.
Tu soledad es real.
Tu insomnio es real.
Tu ansiedad es real.
Tu paranoia es real.


También es real que #NoEstásSolx

Si vivís con VIH y tenés entre 14 y 30 años, estamos para acompañarte.
Hoy puede ser el día que tu vida cambie. ❤