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Te damos al Bienvenida al Sitio de la Red Argentina de Jóvenes y Adolescentes Positivos y afectados por el VIH/sida. En este espacio te vas a poder expresar libremente, aclarar tus dudas respecto al VIH/sida, ponerte en contacto con nosotros y participar en nuestras actividades si lo deseas o simplemente ser escuchado, te animamos a escribirnos, con gusto te responderemos! NO ESTAS SOL@!!!- Red Argentina de Jóvenes y Adolescentes Positivos -

Se viene…

Nos vamos preparando para el #CuartoEncuentroNacional de la Red Argentina de Jóvenes y Adolescentes Positivos #Misiones2014

Muchas ganas y ansiedad de largas charlas, mates y abrazos entre los jóvenes de todas las provincias.

Para más información pueden escribinos a jovenespositivos@gmail.com

4-5 y 6 de Octubre es la fecha del próximo Encuentro Nacional.

 

 

Día Internacional de la Juventud

En el #DiaInternacionalDeLaJuventud seguimos exigiendo que en los exámenes preocupacionales no se haga el test de #VIH en forma compulsiva.

Si apostamos porque los jóvenes tengan una mayor calidad de vida entonces avancemos en prohibir estos exámenes que son muchas veces una barrera para el acceso al primer empleo.

En el mundo somos 74 millones los jóvenes de entre 15-24 años los que estamos sin empleo. Nos merecemos nuevas oportunidades y mejor calidad de vida #DiaInternacionalDeLaJuventud

En el mundo somos 74 millones los jóvenes de entre 15-24 años los que estamos sin empleo. Nos merecemos nuevas oportunidades y mejor calidad de vida #DiaInternacionalDeLaJuventud

VIVIR CON VIH. ¿Se lo digo antes de acostarnos? ¿Cómo se lo digo? ¿Cuándo se lo digo?

Las personas que vivimos con VIH tenemos el derecho a no decirlo. ¿Qué significa esto?, que decidimos cuándo, cómo y con quién, y que eso no es un delito.

Cronica de Mariana Iacono, Fundadora de la Red de Jovenes y Adolescentes Positivos de Argentina RAJAP y Co-Fundadora de la Red de Jovenes Positivos LAC.

¿Se lo digo antes de acostarnos? ¿Cómo se lo digo? ¿Cuándo se lo digo?

¿Se lo digo antes de acostarnos? ¿Cómo se lo digo? ¿Cuándo se lo digo?

 

Por Mariana Iacono para revista «Anfibia».

 

Los dos desnudos, las sábanas desordenadas y porque estaba mal puesto o porque estaba fallado o por vaya uno a saber por qué, el preservativo se rompe. Nos damos cuenta, frenamos. Y él me pregunta si estoy enferma y yo digo que no y me pregunto: ¿Enferma según quien? ¿Según la Organización Mundial de la Salud? ¿Según yo? ¿Según mi Cd4 y mi carga viral? ¿Según los otros?

Para esos otros que no tienen VIH (virus de inmunodeficiencia humana), entonces, estamos enfermos.

Para esos otros, a veces, somos enfermos terminales.

—Yo me hago los exámenes todos los años y está todo bien —me dice mientras se pone el bóxer.
—Yo también me hago los exámenes —digo, mientras me visto y pienso en mis Cd4, en la carga viral.
— ¿Y estás bien?
— Y estoy bien.
—¿Estás bien de salud?
Y no me aguanto. Qué es esto de estar diciendo que no, de hacer una libre interpretación de la pregunta.

—No.
—¿Cómo que no?
—No.
—¿Qué tenés?
— VIH.
— VIH.

Cuando las personas hablan idiomas diferentes la comunicación se hace diferente.

Y entonces, ahí, todo parece más difícil.

***

¿Se lo digo antes de acostarnos? ¿Cómo se lo digo? ¿Cuándo se lo digo?

Estoy cansada de esas preguntas.

Cuento con el derecho a no decirlo: a veces, puedo olvidarme del VIH.

Una nunca termina de saber qué información tiene la persona que tiene enfrente, qué prejuicios y qué contrucción social de nosotras, las mujeres que vivimos con el virus.

Quien no entienda qué es VIH, puede pensar en SIDA. Tendrán que aprender que no es lo mismo.

Las personas que vivimos con VIH tenemos el derecho a no decirlo. ¿Qué significa esto?, que decidimos cuándo, cómo y con quién, y que eso no es un delito.

No tenemos la obligación de decirlo.

Aunque las personas que no viven con VIH piensen que sí.

Que tenemos la obligación. Que les debemos avisar.

Tres años de terapia me llevaron a entender que la opción de callar existía.

Y sin embargo, para mí siempre fue difícil “no decirlo”.

***

Lo primero que pensé fue, me voy a morir. Lo primero que deseé fue querer morirme. Recibí el diagnóstico de VIH a los 20 años. Adquirí el virus a los 19 en una relación sexual. Con una pareja, se podría decir. Estoy segura de que él sabía que vivía con VIH y no me dijo nada. ¿Tenía que avisarme? No sé. La mente humana es traicionera y la responsabilidad de tomar cuidados en las relaciones sexuales, compartida.

Pese a mi ateísmo, las diez cuadras antes de llegar a retirar mi resultado recé diez padres nuestros.

Desde mi ateísmo pedí que si Dios existía, al otro día ya no tenía que estar viva.

Durante un año, lo único que repetí fue: Me quiero morir.

Yo con esto no puedo vivir.

Yo con esto no quiero vivir.

Yo con esto no puedo vivir.

No quiero vivir.

No quiero.

Acá estoy. Pienso a veces: con mayor vida que antes. Tengo conciencia.

Cada momento como si fuera el último.

Porque cada momento (y esto no tiene que ver con el virus sino con lo que llamamos vida) puede ser el último.

***

Trabajo en educación en una escuela secundaria básica y en una de educación media. También soy profesora de la materia “Construcción de ciudadanía”.

En el aula, el diagnóstico se transformó en una herramienta de trabajo.

En 2009, con otras doce personas de América Latina que viven con el virus, participé en una campaña “Pasión por la vida” para la Iniciativa de Medios Latinoamericanos sobre el sida (IMLAS).

La campaña se pasó en televisión abierta, en televisión por cable, en internet, en radio. Hubo entrevistas en revistas y diarios y agencias de noticias y páginas web.

Ya no iba a contar con el derecho a la confidencialidad. O no tanto: muchos me preguntaron si era cierto o si sólo había actuado en una publicidad.

Decirlo antes.

Hola soy Mariana, nací en Buenos Aires, soy trabajadora social, me gusta nadar y si querés tener sexo conmigo o hay alguna posibilidad de que vos y yo terminemos revolcándonos te aviso que tengo VIH para que reveas ese deseo. ¿Necesitás una charla informativa? ¿Conserjería personalizada? ¿O que le dé un taller a tu grupo de amigos que van a poner el grito en el cielo cuando les cuentes que conociste o te acostaste con una mujer con VIH? Porque podría ayudarte a buscar una organización que haga intervenciones en grupos de amigos.

Decirlo mientras es complicado.

Siempre siento que decirlo después es la peor manera, la más difícil. Pero, lo repito, tiene que ver con un conjunto de circunstancias.

Decirlo después.

¿Después de qué? ¿Del sexo? ¿Después cuándo? Inmediatamente cuando tenés que frenar porque te das cuenta de que él intenta tener sexo sin condón, entonces ahí, sentarte en la cama y poner el video: “Nunca puedo tener sexo sin preservativo”, “Vivo con VIH”. Pero ahí el VIH se hace grande como la nube oscura de una tormenta inminente y no importa que hace segundos los dos estábamos sumergidos de placer y todo iba fantástico. Ahora sólo importa el virus y el miedo, un miedo que ejerce presión: que ahoga contra las sábanas.

Y una tiene que ver el nivel de información que tiene. Y una tiene que ver cómo se siente.

—¿Por qué no me lo habías dicho antes?

¿O quizás debería andar con una remera que en letras blancas sobre fondo negro diga: “AVISO IMPORTANTE” y, luego, aunque en mayúsculas rojas: “VIVO CON VIH”?

— Pero yo tengo derecho a decidir

—¿A decidir qué?

— Tener sexo con vos.

—Ya lo habías decidido, no te estoy violando.

—No, pero el VIH. A tener sexo con el VIH. Yo no sé si lo quiero, si decido tener sexo con una persona con VIH.

—¿Por qué?

—Porque tengo miedo. Porque no sé. Porque puedo estar con otras personas que no lo tengan: ya no importa todo lo que tenía ganas de hacerte, y digo hacerte porque estoy hablando de sexo y no de amor.

Si yo pudiera decidir, elegiría no tener VIH.

Elegiría no hablar de VIH cuando estoy desnuda en la cama.

Elegiría no hablar en muchos momentos en los que hablo.

Y mi vida sería distinta. Más libre.

Yo sé que no lo puedo sacar de donde está, pero hay días que me invade tanto que agota. ¿Y qué puedo hacer?

Como siempre digo, dejarlo pasar, pero no siempre una está de ánimo para el miedo del otro. Para lo que le vayan a decir los amigos del otro. Sabemos: no tiene que importar el qué dirán. Pero los golpes no sólo se sienten: también duelen.

Entonces después, el diálogo repetido de carga viral indetectable. Y ¿Qué tipo de VIH tenés? El VIH más tranquilo y amoroso. Está controlado: no se porta mal, yo no lo dejo.

—Tenía derecho a saberlo.
—Yo tengo el derecho a no decirlo, no estoy haciendo nada malo. No estás en riesgo.
—Vos tenés la obligación de educar a la gente.
—¿A toda la gente? ¿Todo el tiempo?

Y siempre tengo que esperar la decisión del otro, de ese otro que siempre piensa que él está primero. Si eso fuera una ley o una regla, decidiría no tener más sexo.

Aquella vez, luego de que se rompiera el preservativo, después de que le contara que tenía VIH, lloré.

Me sentía muy mal. Mal conmigo. Y con los ojos llenos de lágrimas un poco de inglés, un poco de español, dije: no quiero hablar de esto. No quiero hablar más.

Ahora, 12 años después, sigo teniendo miedo de decirlo. Miedo a ser discriminada. Miedo a que me agredan.
Pero aquella vez, pregunté:

— ¿Y si te lo hubiera dicho, que pasaba?
— Hubiera estado todo bien, hubiera estado contigo.

Luego de eso, un largo abrazo, muchos besos, la cena, más sexo.

Y el preservativo hondureño se rompió otra vez, pero fue diferente.

Él ya sabía, tenía información.

Estábamos decidiendo juntos.

Fuente: http://revistaanfibia.com/nueva/cronica/por-que-no-me-lo-dijiste-antes/#sthash.WXyM1w2D.dpuf

Día Mundial de las Hepatitis

Los días 28 y 29 de julio se llevo adelante el Día Mundial de la Hepatitis. La Red Argentina de Jóvenes y Adolescentes Positivos -RAJAP- estuvo colaborando con el Ministerio de Salud en la vacunación contra la Hepatitis B.
En la estación de ferrocarril de Once, en la ciudad de Buenos Aires se llevaron a cabo dos jornadas de vacunación y se aplicaron 572 dosis.

Avanzamos con más prevención y cuidados, donde los jóvenes y adolescentes somos parte y nos involucramos.

La actividad, desarrollada el lunes 28 y martes 29, estuvo impulsada por el Programa Nacional de Hepatitis Virales (PNHV) del Ministerio de Salud de la Nación y Trenes Argentinos Operadora Ferroviaria, y contó con la colaboración de la Red Argentina de Mujeres con VIH-sida, la Red Argentina de Jóvenes Positivos, la Red Bonaerense de Personas viviendo con VIH-sida y la fundación HCV sin fronteras.

La actividad, desarrollada el lunes 28 y martes 29, estuvo impulsada por el Programa Nacional de Hepatitis Virales (PNHV) del Ministerio de Salud de la Nación y Trenes Argentinos Operadora Ferroviaria, y contó con la colaboración de la Red Argentina de Mujeres con VIH-sida, la Red Argentina de Jóvenes Positivos, la Red Bonaerense de Personas viviendo con VIH-sida y la fundación HCV sin fronteras.

 

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Onusida afirma que Argentina es el país de la región con mayor cobertura contra el VIH

Argentina es el país de América latina con mayor cobertura antirretroviral entre mayores de 15 años que tienen el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) que causa el SIDA, reveló hoy un trabajo de Onusida, la agencia de Naciones Unidas dedicada a la lucha contra la pandemia.

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La estigmatización hacia los jóvenes que vivimos con VIH es uno de los peores problemas que enfrentamos a diario.

El informe, presentado en Ginebra (Suiza) y basado en datos de 2013, precisó que en la región hay 1,6 millones de personas con HIV, de las cuales el 47% viven en Brasil, 11% en México, 9% en Colombia, 7% en Venezuela y un 5% en Argentina. 

Aproximadamente el 60% son hombres y la pandemia se concentra principalmente en centros urbanos y comerciales. 

El informe destacó que “América latina sigue siendo una región con una alta cobertura antirretroviral” ya que el 45% de los 1,6 millones de personas que viven con el VIH tienen acceso a la terapia.

Esta cifra es ampliamente superior al promedio mundial donde el 38% de todos los adultos recibieron algún tipo de tratamiento, mientras que sólo el 24% de los niños obtienen dichos medicamentos.

Dentro de América latina varía bastante el nivel de cobertura por país, lista encabezada por Argentina que brinda tratamiento al 61% de los infectados mayores de 15 años y que en último lugar tiene a Bolivia, que ofrece asistencia a 20% de la población con VIH positivo.

En ese marco, de las muertes vinculadas al Sida durante 2013 en América latina, un 3% corresponden a Argentina, un 9% a Venezuela, un 12% a México, un 15% a Colombia y un 33% a Brasil.

ONUSIDA indicó que en América Latina se detectan 10 nuevas infecciones de VIH cada hora donde cerca de un tercio ocurren entre jóvenes entre 15 y 24 años.

En la actualidad, aproximadamente 35.000 niños por debajo de los 15 años viven con el VIH, un número que se redujo cerca de un 24% si se comparan con cifras de 2009, en lo que fue el segundo descenso por región en todo el mundo.

El sector de población más vulnerable al contagio son las mujeres transexuales, hombres homosexuales, trabajadores sexuales, masculinos y femeninos, y la gente que se inyecta drogas.

Ante esta situación, la ONU indicó que es necesario generar un marco de aceptación y contra la discriminación de personas pertenecientes a minorías sexuales.

En ese sentido, el organismo destacó las “leyes y políticas progresistas” de Argentina, entre las que mencionó la ley de Identidad de Género.

A nivel global, el trabajo remarcó que los contagios por VIH descendieron el año pasado un 38% respecto a 2001 lo cual fue calificado como “muy positivo”.

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‪#‎Preocupante‬ ‪#‎Alarmante‬

‪#‎Preocupante‬ ‪#‎Alarmante‬

Con motivo de una investigación que estamos llevando a cabo en Buenos Aires para la implementación de actividades, en una de las zonas en mayor situación de vulnerabilidad epidemiológica del país analizamos los materiales brindados por la Dirección Nacional de Sida y ETS, y pudimos hacer este tamizaje diferenciado en municipios del Gran Buenos Aires.

Ayudanos a llegar a más jóvenes que se reciben un diagnóstico y están solos.

Alarmantes datos:

Según informe elaborado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y titulado Health for the world’s adolescents, el VIH/sida es la segunda causa de muerte en adolescentes de ambos sexos de edades comprendidas entre los 10 y los 19 años. 

Los derechos sexuales y derechos reproductivos son también derechos humanos.

 http://www.who.int/mediacentre/news/releases/2014/focus-adolescent-health/es/Imagen

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