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Te damos al Bienvenida al Sitio de la Red Argentina de Jóvenes y Adolescentes Positivos y afectados por el VIH/sida. En este espacio te vas a poder expresar libremente, aclarar tus dudas respecto al VIH/sida, ponerte en contacto con nosotros y participar en nuestras actividades si lo deseas o simplemente ser escuchado, te animamos a escribirnos, con gusto te responderemos! NO ESTAS SOL@!!!- Red Argentina de Jóvenes y Adolescentes Positivos -

La RAJAP hace su aporte en la Universidad Católica de Córdoba

10671213_10204565579800569_7818259081905962880_n La charla se dio este jueves 18 de septiembre en el contexto de la cátedra de Farmacologia II, dependiente de la Universidad Católica de Córdba. Allí un alumno integrante de la Red Argentina de Jóvenes y Adolescentes Positivos -RAJAP- se ofreció a dar el Seminario de Antirretrovirales, en conjunto a dos farmaceuticas que se desempeñan en el Hospital Provincial Rawson y que trabajan con el programa de Adherencia.

La charla estuvo dividida en dos segmentos. El primero en donde las farmaceuticas hablaron de lo que es la adherencia a los antirretrovirales, y cómo lo llevan a cabo con programas informáticos. La segunda parte, nuestro representante por RAJAP aportó datos epidemiológicos de las personas que vivimos con VIH en Argentina. La exposición buscó desmitificar -con la ayuda de gráficos- el mito de que contraer VIH es una cuestión únicamente de hombres que tienen sexo con hombres o de usuarios de drogas inyectables. Así mismo se hizo hincapie en la forma correcta en que debemos hablar cuando nos referimos de las personas que viven con el virus, dejando de emplear el término “portador”, al igual que “contagio”. 10635812_10204565580040575_3930020739228360990_n

En ese marco fue que hicimos énfasis en el uso correcto del preservativo como único medio para evitar nuevos casos de VIH y ETS, la importancia de que las mujeres exijan su uso en todas las relaciones sexuales y de la realidad de las parejas serodiscordantes.

Nuestra intervención dejó gratamente conforme a alumnos y cuerpo docente, donde se remarcó la importancia de la realización del test de VIH al menos una vez al año, y también del acceso gratuito al tratamiento retroviral.

Como cierre expusimos un video institucional e hicimos una reflexion de lo que vivimos los jóvenes con VIH en la Argentina.

Nos presentamos

Te mostramos uno de los primeros spots de la RAJAP presentando a sus propios integrantes. En este caso a la bella Sofia!
No estás solx. Acercate. Somos una gran red de chicos y chicas que estamos en la misma que vos!
Escribinos a jovenespositivos@gmail.com

La RAJAP asistió al Simposio “Sida y Hepatitis 2014” de Fundación Huésped

10643166_628728710576464_4564761_nLa Red Argentina de Jóvenes y Adolescentes Positivos participó del 12° Simposio de Sida y 2° Simposio de Hepatitis realizado en la Ciudad de Buenos Aires. El evento congregó a especialistas de la salud y diferentes organizaciones, nacionales e internacionales, que promueven la respuesta al VIH-sida.
El congreso llevado a cabo por Fundación Huésped los días 27, 28 y 29 de agosto de 2014 contaba con dos espacios.

El primero estaba enfocado en las problemáticas médico-clínicas que rodean el tratamiento del VIH y la hepatitis. Se expusieron allí los avances realizados en materia farmacológica, los modos de presentación y dispensación de los nuevos medicamentos antirretrovirales.

El segundo salón albergaba mesas donde se trabajaron aspectos sociales: Qué significa la buena adherencia al tratamiento, el uso correcto del preservativo, el consenso en las relaciones sexuales y la toma diaria de los medicamentos antirretrovirales. Otros temas también tratados en esta mesa fueron la discriminación, la diversidad de género, la educación sexual integral y sus dificultades para su implementación en las diferentes provincias del país y, por último, el uso de nuevas tecnologías como las redes sociales como una herramienta más de prevención y de visibilización de las problemáticas asociadas al VIH-sida.

En último día del cronograma, los chicos y las chicas de la Red de Jóvenes por la Salud expusieron su metodología de trabajo enfocada en aspectos artísticos, como el teatro, la fotografía y el dibujo. También realizaron juegos donde, para resolverlos, había que hacer uso de los conocimientos sobre derechos sexuales y reproductivos.

Como participantes de la Red Argentina de Jóvenes y Adolescentes Positivos creemos que fue muy importante asistir a este tipo de eventos porque es necesario debatir, hacer escuchar la voz de la juventud e imponer un diálogo intergeneracional para dar una respuesta más eficaz y heterogénea al VIH-sida. Dar a conocer nuestra visión de mundo, nuestras preocupaciones y proyectos futuros son esenciales para empoderarnos como jóvenes agentes del cambio.

Responsabilidades compartidas

Matías Romero, Representante Nacional de la Red Argentina de Jóvenes y Adolescentes Positivos (RAJAP) relata en primera persona los miedos y las adversidades que enfrenta un joven viviendo con VIH. mati romero.blog

Si se usa preservativo es nuestro derecho no decir que tenemos VIH frente a una pareja sexual ocasional. ¿Cómo decirlo? ¿Cuándo decirlo?

Mariana Iacono, Activista de la Red Argentina de Mujeres viviendo con VIH/ SIDA escribió un relato en primera persona sobre esta experiencia y recibió ataques cibernéticos, destapando un debate pendiente en la sociedad. Es que no muchas veces las personas se animan a decir tengo VIH, principalmente por la discriminación, la violencia y estigmatización.

Cuando recibí el diagnostico positivo llore, puteé de todas las formas distintas invocando las veces que no me había puesto el preservativo, si hasta llene de culpa cada uno de esos momentos que formaron parte de la construcción de mi sexualidad, me costó comprender que el mecanismo de la culpa no conduce a ningún sitio. Al otro día del diagnostico busque a mi vieja  para contarle, ese día fue distinto, pude llorar en los brazos de mi familia.  Aparecieron las culpas, como si realmente sirvieran de algo. La realidad era que al estar atravesando el diagnostico, con el médico que me aconsejaba que piense bien a quien contarlo, mi familia me decía lo mismo, entonces hablar de VIH ya era complicado en ese momento, lo seria después e incluso ahora mismo.

Buscando información sobre grupos de personas viviendo con VIH di con la Red Argentina de Jóvenes y Adolescentes Positivos. Al formar parte de la red comencé a comprender otra perspectiva, antes tenía una visión distinta del VIH. A partir de ese momento pude conocer historias de pibas y pibes de todo el país, sin querer de esa forma descubrí el VIH desde el relato en primera persona, comenzando a hacerme cargo de ser positivo, feliz de encontrar un espacio donde poder hablar de mí diagnostico sin recibir ningún tipo de discriminación. Fue muy valioso, me sirvió el apoyo de compañeras y compañeros de otras provincias con ganas de interpretar la realidad, siempre nos dijimos que si tenemos las mismas edades y situaciones parecidas, algo debe estar pasando y corresponde organizarnos uniendo esfuerzos.

Recuerdo que fueron apareciendo distintos miedos frente al diagnostico, uno de ellos fue saber si podía tener hijos siendo una persona positiva. O sea si podemos ser madres o padres viviendo con VIH. Una vez en el consultorio médico entre lágrimas le pregunte al infectólogo si podía ser padre, que tenía miedo de no poder serlo o que mi hijo naciera con el virus, fue la primera vez que me dio mucha tristeza el solo hecho de pensar que me quedaría con ganas de ser papá. Después comprendí que se puede, que mis futuros hijxs pueden nacer sin el virus. Todo era desinformación. Hoy comprendo que los miedos no se van si no que se transforman.

Otro miedo que apareció fue el rechazo social que ya estaba instalado pero este miedo sería distinto, ¿contarlo a mis parejas sexuales?, ¿cómo y cuándo contarlo a las personas con las que se va a tener relaciones sexuales?, pero si me cuido, me controlo yendo al doctor, tengo la gracia de tener muchos CD4 (defensas que atacan el virus), y además el virus en sangre esta indetectable hace años. Pensé muchas veces que ocultarlo es algo malo, me vi ensayando la forma de decirlo con miedo a que me dejen de elegir, miedo a dejar de ser deseado. La verdad  es que vivir con VIH, no te liquida el corazón, ni te convierte en una persona sin sentimientos, se sigue sintiendo, teniendo relaciones y por sobre todo amando.

Las posibilidades de transmisión del virus dependen de las situaciones de riesgo o sea no usar preservativo. Frente al caso de la ruptura de un preservativo se debe acudir al hospital para consultar, siempre se puede recurrir a la profilaxis post exposición si es una pareja de una persona positiva en tratamiento, puede que se desestime una posible transmisión porque existen avances científicos que demuestran que las personas que viven con VIH al estar en tratamiento antiretroviral reducen casi al mismo porcentaje las posibilidades de trasmisión que se tiene usando preservativo. Lo que no quiere decir que sea el motivo de dejar de cuidarse, mucho menos dejar de consultar en el hospital si esto sucede. Hay que usar preservativo, no existe una regla que mida los riesgos y probabilidades, no hay un riesgometro, tampoco quiere decir que se desestimen estudios científicos, si no volveríamos a la peste rosa, el cáncer gay o cualquier forma cultural de instalar el estigma sobre una población determinada.

La verdad que después de haberme reconocido como una persona viviendo con VIH, de hablarlo con mi familia, amigos, pareja, compañeras y compañeros de laburo y vecinos,  me cansa tener que explicar a las personas que mi cuerpo no es un arma y mi sangre no es un arma. Me cansa tener que explicar que no soy portador de VIH, porque portan se portan las armas, y  no puedo sacarme el virus del cuerpo como si fuese un pañuelo. Hasta me sorprendió tener que explicar estas terminologías básicas a activistas que hablan de Derechos Humanos pero cuando hablan de VIH lo limitan a la prevención y entonces ¿el apoyo a las personas positivas donde queda? repitiendo lucha contra sida, lucha contra el VIH solo demuestran la poca información actualizada.  El 1 de diciembre se planteo hasta el año 2011 como el Día Mundial de la Lucha Contra el VIH y SIDA, la modificación de la efeméride promovida por ONUSIDA declara esta fecha como el Día Mundial de la Respuesta al VIH y SIDA, removiendo así la palabra lucha y la connotación belicista que esta lleva. Lo cierto es que todavía tenemos que dar a conocer esta información a las personas, si todavía tenemos que decir que no somos portadores, que el VIH no se contagia, se trasmite, significa que estamos lejos de un debate con igualdad de acceso a la información.

Me siento cansado de que se ataque la libertad de expresión de las personas que viven con VIH, me cansa que no se respeten los derechos personalísimos, me resulta peligroso que se intente criminalizar a una compañera mujer por tener VIH y hablar del tema, que se la vuelva culpable de todos los males. Quiero que sepan que siempre tienen que cuidarse y que pedir un análisis de VIH para tener relaciones no es legal. Todo se soluciona con un preservativo o con un campo de látex.  Es la forma de ir reduciendo las culpas, esta sociedad vive buscando culpables, déjenme decirles que no voy a entrar en esa lógica. Los datos del Boletín del Ministerio de Salud de la Nación dicen que casi el 40% de las personas que viven con VIH no lo sabe, es decir que un sector de la población sexualmente activa piensa que no tiene el virus y por ende toma decisiones incorrectas a la hora de tener relaciones sexuales desde el desconocimiento de su estatus positivx.

Soy de una generación que no va a llevar una mochila llena de prejuicios, violencias y todo tipo de discriminación, porque no nos pertenecen.  Resulta difícil hablar de VIH tan libremente cuando se sabe que posiblemente se va a juzgar cada palabra, pero como ser humano tengo derecho a ejercer mi libertad de expresión y tomar las decisiones que considere adecuadas para el momento. Contarlo en definitiva es una decisión personal y autónoma. Usar preservativo es lo correcto y es una tarea de ambas personas. Las relaciones no deben llevar culpas, deben llevar consensos, responsabilidades compartidas y en el mejor de los casos derivar en amor.

Fuente: Blog Abrirse a escuchar http://abrirseaescuchar.blogspot.com.ar/2014/08/responsabilidades-compartidas.html?m=1

Se viene…

Nos vamos preparando para el #CuartoEncuentroNacional de la Red Argentina de Jóvenes y Adolescentes Positivos #Misiones2014

Muchas ganas y ansiedad de largas charlas, mates y abrazos entre los jóvenes de todas las provincias.

Para más información pueden escribinos a jovenespositivos@gmail.com

4-5 y 6 de Octubre es la fecha del próximo Encuentro Nacional.

 

 

Día Internacional de la Juventud

En el #DiaInternacionalDeLaJuventud seguimos exigiendo que en los exámenes preocupacionales no se haga el test de #VIH en forma compulsiva.

Si apostamos porque los jóvenes tengan una mayor calidad de vida entonces avancemos en prohibir estos exámenes que son muchas veces una barrera para el acceso al primer empleo.

En el mundo somos 74 millones los jóvenes de entre 15-24 años los que estamos sin empleo. Nos merecemos nuevas oportunidades y mejor calidad de vida #DiaInternacionalDeLaJuventud

En el mundo somos 74 millones los jóvenes de entre 15-24 años los que estamos sin empleo. Nos merecemos nuevas oportunidades y mejor calidad de vida #DiaInternacionalDeLaJuventud

VIVIR CON VIH. ¿Se lo digo antes de acostarnos? ¿Cómo se lo digo? ¿Cuándo se lo digo?

Las personas que vivimos con VIH tenemos el derecho a no decirlo. ¿Qué significa esto?, que decidimos cuándo, cómo y con quién, y que eso no es un delito.

Cronica de Mariana Iacono, Fundadora de la Red de Jovenes y Adolescentes Positivos de Argentina RAJAP y Co-Fundadora de la Red de Jovenes Positivos LAC.

¿Se lo digo antes de acostarnos? ¿Cómo se lo digo? ¿Cuándo se lo digo?

¿Se lo digo antes de acostarnos? ¿Cómo se lo digo? ¿Cuándo se lo digo?

 

Por Mariana Iacono para revista «Anfibia».

 

Los dos desnudos, las sábanas desordenadas y porque estaba mal puesto o porque estaba fallado o por vaya uno a saber por qué, el preservativo se rompe. Nos damos cuenta, frenamos. Y él me pregunta si estoy enferma y yo digo que no y me pregunto: ¿Enferma según quien? ¿Según la Organización Mundial de la Salud? ¿Según yo? ¿Según mi Cd4 y mi carga viral? ¿Según los otros?

Para esos otros que no tienen VIH (virus de inmunodeficiencia humana), entonces, estamos enfermos.

Para esos otros, a veces, somos enfermos terminales.

—Yo me hago los exámenes todos los años y está todo bien —me dice mientras se pone el bóxer.
—Yo también me hago los exámenes —digo, mientras me visto y pienso en mis Cd4, en la carga viral.
— ¿Y estás bien?
— Y estoy bien.
—¿Estás bien de salud?
Y no me aguanto. Qué es esto de estar diciendo que no, de hacer una libre interpretación de la pregunta.

—No.
—¿Cómo que no?
—No.
—¿Qué tenés?
— VIH.
— VIH.

Cuando las personas hablan idiomas diferentes la comunicación se hace diferente.

Y entonces, ahí, todo parece más difícil.

***

¿Se lo digo antes de acostarnos? ¿Cómo se lo digo? ¿Cuándo se lo digo?

Estoy cansada de esas preguntas.

Cuento con el derecho a no decirlo: a veces, puedo olvidarme del VIH.

Una nunca termina de saber qué información tiene la persona que tiene enfrente, qué prejuicios y qué contrucción social de nosotras, las mujeres que vivimos con el virus.

Quien no entienda qué es VIH, puede pensar en SIDA. Tendrán que aprender que no es lo mismo.

Las personas que vivimos con VIH tenemos el derecho a no decirlo. ¿Qué significa esto?, que decidimos cuándo, cómo y con quién, y que eso no es un delito.

No tenemos la obligación de decirlo.

Aunque las personas que no viven con VIH piensen que sí.

Que tenemos la obligación. Que les debemos avisar.

Tres años de terapia me llevaron a entender que la opción de callar existía.

Y sin embargo, para mí siempre fue difícil “no decirlo”.

***

Lo primero que pensé fue, me voy a morir. Lo primero que deseé fue querer morirme. Recibí el diagnóstico de VIH a los 20 años. Adquirí el virus a los 19 en una relación sexual. Con una pareja, se podría decir. Estoy segura de que él sabía que vivía con VIH y no me dijo nada. ¿Tenía que avisarme? No sé. La mente humana es traicionera y la responsabilidad de tomar cuidados en las relaciones sexuales, compartida.

Pese a mi ateísmo, las diez cuadras antes de llegar a retirar mi resultado recé diez padres nuestros.

Desde mi ateísmo pedí que si Dios existía, al otro día ya no tenía que estar viva.

Durante un año, lo único que repetí fue: Me quiero morir.

Yo con esto no puedo vivir.

Yo con esto no quiero vivir.

Yo con esto no puedo vivir.

No quiero vivir.

No quiero.

Acá estoy. Pienso a veces: con mayor vida que antes. Tengo conciencia.

Cada momento como si fuera el último.

Porque cada momento (y esto no tiene que ver con el virus sino con lo que llamamos vida) puede ser el último.

***

Trabajo en educación en una escuela secundaria básica y en una de educación media. También soy profesora de la materia “Construcción de ciudadanía”.

En el aula, el diagnóstico se transformó en una herramienta de trabajo.

En 2009, con otras doce personas de América Latina que viven con el virus, participé en una campaña “Pasión por la vida” para la Iniciativa de Medios Latinoamericanos sobre el sida (IMLAS).

La campaña se pasó en televisión abierta, en televisión por cable, en internet, en radio. Hubo entrevistas en revistas y diarios y agencias de noticias y páginas web.

Ya no iba a contar con el derecho a la confidencialidad. O no tanto: muchos me preguntaron si era cierto o si sólo había actuado en una publicidad.

Decirlo antes.

Hola soy Mariana, nací en Buenos Aires, soy trabajadora social, me gusta nadar y si querés tener sexo conmigo o hay alguna posibilidad de que vos y yo terminemos revolcándonos te aviso que tengo VIH para que reveas ese deseo. ¿Necesitás una charla informativa? ¿Conserjería personalizada? ¿O que le dé un taller a tu grupo de amigos que van a poner el grito en el cielo cuando les cuentes que conociste o te acostaste con una mujer con VIH? Porque podría ayudarte a buscar una organización que haga intervenciones en grupos de amigos.

Decirlo mientras es complicado.

Siempre siento que decirlo después es la peor manera, la más difícil. Pero, lo repito, tiene que ver con un conjunto de circunstancias.

Decirlo después.

¿Después de qué? ¿Del sexo? ¿Después cuándo? Inmediatamente cuando tenés que frenar porque te das cuenta de que él intenta tener sexo sin condón, entonces ahí, sentarte en la cama y poner el video: “Nunca puedo tener sexo sin preservativo”, “Vivo con VIH”. Pero ahí el VIH se hace grande como la nube oscura de una tormenta inminente y no importa que hace segundos los dos estábamos sumergidos de placer y todo iba fantástico. Ahora sólo importa el virus y el miedo, un miedo que ejerce presión: que ahoga contra las sábanas.

Y una tiene que ver el nivel de información que tiene. Y una tiene que ver cómo se siente.

—¿Por qué no me lo habías dicho antes?

¿O quizás debería andar con una remera que en letras blancas sobre fondo negro diga: “AVISO IMPORTANTE” y, luego, aunque en mayúsculas rojas: “VIVO CON VIH”?

— Pero yo tengo derecho a decidir

—¿A decidir qué?

— Tener sexo con vos.

—Ya lo habías decidido, no te estoy violando.

—No, pero el VIH. A tener sexo con el VIH. Yo no sé si lo quiero, si decido tener sexo con una persona con VIH.

—¿Por qué?

—Porque tengo miedo. Porque no sé. Porque puedo estar con otras personas que no lo tengan: ya no importa todo lo que tenía ganas de hacerte, y digo hacerte porque estoy hablando de sexo y no de amor.

Si yo pudiera decidir, elegiría no tener VIH.

Elegiría no hablar de VIH cuando estoy desnuda en la cama.

Elegiría no hablar en muchos momentos en los que hablo.

Y mi vida sería distinta. Más libre.

Yo sé que no lo puedo sacar de donde está, pero hay días que me invade tanto que agota. ¿Y qué puedo hacer?

Como siempre digo, dejarlo pasar, pero no siempre una está de ánimo para el miedo del otro. Para lo que le vayan a decir los amigos del otro. Sabemos: no tiene que importar el qué dirán. Pero los golpes no sólo se sienten: también duelen.

Entonces después, el diálogo repetido de carga viral indetectable. Y ¿Qué tipo de VIH tenés? El VIH más tranquilo y amoroso. Está controlado: no se porta mal, yo no lo dejo.

—Tenía derecho a saberlo.
—Yo tengo el derecho a no decirlo, no estoy haciendo nada malo. No estás en riesgo.
—Vos tenés la obligación de educar a la gente.
—¿A toda la gente? ¿Todo el tiempo?

Y siempre tengo que esperar la decisión del otro, de ese otro que siempre piensa que él está primero. Si eso fuera una ley o una regla, decidiría no tener más sexo.

Aquella vez, luego de que se rompiera el preservativo, después de que le contara que tenía VIH, lloré.

Me sentía muy mal. Mal conmigo. Y con los ojos llenos de lágrimas un poco de inglés, un poco de español, dije: no quiero hablar de esto. No quiero hablar más.

Ahora, 12 años después, sigo teniendo miedo de decirlo. Miedo a ser discriminada. Miedo a que me agredan.
Pero aquella vez, pregunté:

— ¿Y si te lo hubiera dicho, que pasaba?
— Hubiera estado todo bien, hubiera estado contigo.

Luego de eso, un largo abrazo, muchos besos, la cena, más sexo.

Y el preservativo hondureño se rompió otra vez, pero fue diferente.

Él ya sabía, tenía información.

Estábamos decidiendo juntos.

Fuente: http://revistaanfibia.com/nueva/cronica/por-que-no-me-lo-dijiste-antes/#sthash.WXyM1w2D.dpuf

Día Mundial de las Hepatitis

Los días 28 y 29 de julio se llevo adelante el Día Mundial de la Hepatitis. La Red Argentina de Jóvenes y Adolescentes Positivos -RAJAP- estuvo colaborando con el Ministerio de Salud en la vacunación contra la Hepatitis B.
En la estación de ferrocarril de Once, en la ciudad de Buenos Aires se llevaron a cabo dos jornadas de vacunación y se aplicaron 572 dosis.

Avanzamos con más prevención y cuidados, donde los jóvenes y adolescentes somos parte y nos involucramos.

La actividad, desarrollada el lunes 28 y martes 29, estuvo impulsada por el Programa Nacional de Hepatitis Virales (PNHV) del Ministerio de Salud de la Nación y Trenes Argentinos Operadora Ferroviaria, y contó con la colaboración de la Red Argentina de Mujeres con VIH-sida, la Red Argentina de Jóvenes Positivos, la Red Bonaerense de Personas viviendo con VIH-sida y la fundación HCV sin fronteras.

La actividad, desarrollada el lunes 28 y martes 29, estuvo impulsada por el Programa Nacional de Hepatitis Virales (PNHV) del Ministerio de Salud de la Nación y Trenes Argentinos Operadora Ferroviaria, y contó con la colaboración de la Red Argentina de Mujeres con VIH-sida, la Red Argentina de Jóvenes Positivos, la Red Bonaerense de Personas viviendo con VIH-sida y la fundación HCV sin fronteras.

 

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